29 nov. 2009

Thanksgiving day! o Día de acción de gracias!

Este pasado jueves (3er jueves de noviembre) se celebró aquí en EE.UU lo que conocido como el Thanksgiving Day o Día de Acción de Gracias. Es un día profundamente enrraizado en la cultura norteamericana en el que la familia se reúne y comparte una cena tradicional. Por cierto, en ningún otro día se cierran tantos comercios como en este.

Su origen es claramente cristiano. Por allá por los 1600 se celebró el "Primer Festival de Acción de Gracias" en el que durante tres días consecutivos, los peregrinos que habían venido de Inglaterra a América en busca de libertad civil y religiosa, dieron gracias a DIOS o como ellos le llamaban a la "Divina Providencia" por la abundante cosecha que había tenido.

Posteriormente en 1789, el Presidente George Washington lo declaró día Nacional de Acción de Gracias. También Abraham Lincoln lo confirmaría como Día de Acción de Gracias Nacional en 1863. Pero más importante que los antecedentes históricos es la razón por la que el día se celebra, "dar gracias a Dios por su favor". Aunque hoy en día muchos no lo hacen con ese sentido, realmente ese es la razón de este día.

"Dar gracias" es quizás la más básica de las reacciones del cristiano hacia Su Dios, pues de mano de El hemos recibido la vida física, la satisfacción de nuestras necesidades y sobretodo la salvación de nuestras almas. Aún aquellos que no tienen a Dios por Padre tienen razones por las cuales agradecer a Dios. De hecho, Dios no sólo los mantiene con vida sino que los sostiene con su provisión.

Pero nosotros los creyentes, aquellos que hemos sido encontrados por Dios y hemos respondido a su amor por nosotros, somos llamados a dar gracias a Dios por todo (1 Tes. 5:18) y en todo momento (Fil. 4:6). Debido al gran poder de Dios de orquestar los eventos de nuestras vidas, todos los eventos de nuestras vidas serán "forzados" a producir un buen fruto en nosotros (Rom. 8:28). Ciertamente, tenemos por qué agradecerle...las buenas cosas nos llenan de gozo y las "malas" nos forman y al final nos llenarán de gozo!

Una cosa más...dar gracias no es sólo una expresión verbal en la que decimos "gracias!" sino que es una disposición y actitud del corazón en la que reconocemos nuestra dependencia de Dios. El que agradece es porque entiende que ha recibido algo y eso sólo los que reconocen su dependencia lo pueden hacer. Por esta razón, me atrevería a afirmar que un corazón agradecido es un corazón dependiente y por tanto humilde y siendo humilde tendrá a Dios de su lado, por eso dice la Palabra en Santiago 4:6 que "Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes". Amén.

Ah, algo más...una actitud de gratitud no sólo nos "gestiona" gracia delante de Dios sino que permite que podamos experimentar la paz en medio de las inevitables circunstancias difíciles de nuestras vidas. Es increible ver que en Fil. 4:6 Pablo nos llama a: "Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones en Cristo Jesús."

En este pasaje la relación entre la actitud de gratitud y la paz de Dios es directa. Quizás esto es parte de la  gracia que se promete a los humildes en Santiago 4:6.

Siendo así, entonces, "decidamos" ser un pueblo agradecido de nuestro Dios. Y digo "decidamos" porque entiendo que es una decisión que tenemos que tomar en nuestras vidas de poner nuestra atención en aquellas cosas que Dios está haciendo aún en medio de la aflicción. Esto es más que "pensamiento positivo" que sugiere olvidar lo malo y sólo considerar lo bueno...NO! lo que planteo es considerar lo malo y lo bueno como parte del plan maravilloso de Dios para nuestras vidas.

De esta manera cantaremos junto con el salmista en el Salmo 118

"Dad gracias a Dios, porque El es bueno; porque para siempre es su misericordia". Amén

CHACHO

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